sábado, 8 de marzo de 2014

"UNA MUJER LIBRE ES MUCHO MAS RESPONSABLE"

Esperanza Oña hizo una intervención en el Parlamento de Andalucía a mediados de febrero de 2014 en la que defendía la ley que propone el PP del aborto.

Pero en este caso, mejor yo dejo de escribir y dejo que observéis:


"UNA MUJER LIBRE ES MUCHO MAS RESPONSABLE"

jueves, 27 de febrero de 2014

El derecho a nacer: un derecho humano


Hace unos días, mi marido me envió este punto de la Exhortación Apostólica EVANGELII GAUDIUM del Santo Padre Francisco a los obispos, a los presbíteros y diáconos, a las personas consagradas y a los fieles laicos sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual. No puedo dejar de compartirlo aquí:

213. Entre esos débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección, están también los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo. Frecuentemente, para ridiculizar alegremente la defensa que la Iglesia hace de sus vidas, se procura presentar su postura como algo ideológico, oscurantista y conservador. Sin embargo, esta defensa de la vida por nacer está íntimamente ligada a la defensa de cualquier derecho humano. Supone la convicción de que un ser humano es siempre sagrado e inviolable, en cualquier situación y en cada etapa de su desarrollo. Es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades. Si esta convicción cae, no quedan fundamentos sólidos y permanentes para defender los derechos humanos, que siempre estarían sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos de turno. La sola razón es suficiente para reconocer el valor inviolable de cualquier vida humana, pero si además la miramos desde la fe, «toda violación de la dignidad personal del ser humano grita venganza delante de Dios y se configura como ofensa al Creador del hombre».[176] 

[176] Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici (30 diciembre 1988), 37: AAS 81 (1989), 461.

Me ha llamado mucho la atención cuando dice que para ridiculizar la defensa que la Iglesia hace de las vidas de los niños que están por nacer, se presenta su postura como algo ideológico, cuando en realidad la defensa de la vida de estos niños está ligada a un derecho humano y punto.

sábado, 15 de febrero de 2014

Desconectan a una madre tras haber dado a luz a su hijo

Hace unos días me encontré este titular en el periódico: "Robyn Benson, en muerte cerebral, da a luz a un bebé sano en Canadá"... me llené de inmensa alegría al saber que esa madre fue capaz de aguantar (aunque con ayuda) hasta que su hijo naciera y dar su vida por la suya.

Después de eso comencé a leer el artículo, en el que se detallaban, entre otras cosas, la edad de Robyn, el nombre de su marido, el nombre del niño (Iver), el motivo de hallarse en muerte cerebral... pero hubo algo que llamó mucho mi atención: las dos fotos del padre... en la primera se le veía abatido por la noticia, por saber que su mujer no volvería a abrir los ojos, y en la segunda se le veía con su hijo en brazos, feliz porque, aunque no podía ser con ella, estaba disfrutando de la vida que ambos habían ayudado a crear...

Al final concluí después de mucho pensar, que seguro que Robyn está ahí arriba mirando feliz a su marido y a su hijo y cuidándoles y que ellos la sienten dentro de su corazón como si estuviera físicamente a su lado. Os dejo las dos fotos que me llamaron la atención.



martes, 11 de febrero de 2014

ZION, el niño que vivió 10 días... y el extraordinario testimonio de su familia

Acabo de ver este video y realmente me ha llamado mucho la atención... No sé si yo sería capaz de estar taaan feliz y de poder decir lo que dicen estos padres en este vídeo... Realmente supongo que me falta fe, que tengo muy poquita, porque lo que me han enseñado estos padres de este niño que tan sólo vivió 10 días es más grande que muchas de las cosas que pueda llegar a aprender en toda mi vida.

Muchas gracias a los padres de Zion y a la sonrisa de sus hermanos.

Ha habido una foto que me ha conmovido especialmente: una en la que están los siete: el padre sostiene al 4º, la madre sostiene a Zion y uno de los niños sujeta el pelo de su madre... Me ha gustado mucho la unión que tienen entre ellos.

Un verdadero regalo...



miércoles, 8 de agosto de 2012

¿A cuál de ellos mato?, ¿cuál me sobra?

Este impresionante artículo ha sido publicado en Religión en Libertad... ojalá pudiera llegar a mucha gente que cree que los diagnósticos prenatales son infalibles, o que creen que sus hijos van a ser monstruos...

Espero que lo disfrutéis.


“Mi ginecólogo me pidió permiso para documentar mi caso, ya que dice que cada uno de mis embarazos es un
mundo”. Y así es. Los cuatro hijos de Manolo y Nuria han sido auténticos milagros.

El primero fue María, la mayor. En la segunda ecografía del embarazo descubrieron que tenía dos quistes en la cabeza. “El ecógrafo nos dijo que fuésemos con los resultados al ginecólogo. No dijo más. Ni una explicación de lo que suponía, ni las posibles consecuencias…nada. Yo me derrumbé y me puse a llorar, y me juré que esa era la primera y la última vez que lo hacía”, relata Nuria.

Desde el principio, con la vida
Lo primero que hizo su ginecóloga fue proponer una amniocentesis, pero ellos se negaron: “Desde el primer momento le dijimos que, pasase lo que pasase, íbamos a seguir adelante con el embarazo”. A partir de ahí, cada semana le hacían una ecografía y los quistes no desaparecían.

“Mucha gente nos animó a abortar, nos decían que éramos muy jóvenes y que había mucho tiempo por delante”, explica Nuria. Pero para ella la decisión estaba tomada y, en buena parte, gracias a su trabajo en la ONCE con niños con plurideficiencia.

 “Al entrar cada mañana en el cole, veía a aquellos niños que eran como los médicos pronosticaban que iba a ser mi bebé y no podía dejar de pensar: ‘¿a cuál de ellos mato?, ¿cuál me sobra?’. La respuesta fue siempre que todos eran importantes, por lo que ¿cómo no lo iba a ser también mi bebé?”.

Los quistes no eran un sueño
Mientras tanto, el embarazo siguió adelante y los quistes seguían estando ahí, no eran un mal sueño, y llevaban tanto tiempo que el cerebro de María no había podido crecer y tenía "daños graves e irreversibles". Le dijeron poco menos que su hija sería un vegetal. Pero llegó el día del
parto y... “contra todo pronóstico, la niña estaba bien.

Le hicieron pruebas, le hicieron un seguimiento completo
durante los primeros meses… y María estaba bien. Los médicos no se lo explican, no saben qué pasó… Yo sí, yo sé que es un milagro, y ver cada día a María me recuerda que Dios está siempre detrás de cada uno de nosotros, que nos ama profundamente y permite que las cosas sucedan en un momento concreto de nuestras vidas. Pero también sé que si María hubiese nacido con malformaciones, Dios me habría dado fuerzas para asumir esa situación, sé que me habría
cuidado como siempre lo ha hecho”.

viernes, 22 de junio de 2012

La historia de Samuel

Hace tiempo que en este mismo blog hablábamos de Samuel, ese niño al que se le intervino quirúrgicamente en el útero de su madre. La imagen de aquella operación dio la vuelta al mundo, pero hoy no la voy a poner aquí, hoy voy a poner una que me ha gustado tanto o más que aquella (gracias Fo por facilitarme los enlaces con la vida de Samuel).

El milagro de la vida, el amor de sus padres, el amor de Dios, eso fue lo que hizo que Samuel pueda estar hoy con su famlia, ser un niño sano, feliz (no me cabe duda, seguro que es feliz).
Dejo aquí los enlaces para los que queráis ahondar en su historia:
http://imagina65.blogspot.com.es/2009/12/la-zona-publica-la-historia-de-samuel.html
http://www.prolifeinfo.ie/life/foetal-surgery/samuel/
http://kofchispano.blogspot.com.es/2009/05/baby-samuel-10-anos-despues.html
http://www.christianindex.org/1890.article

Una joven salva la vida de su bebé pero muere por retrasar su tratamiento del cáncer

Otro artículo que ha hecho que se me salten las lágrimas... también extraido de Religión en Libertad...

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=23328

El pasado sábado, en la iglesia de Santa Francisca Romana de Roma, se celebró el funeral por la joven Chiara Corbella, tras un calvario de cerca de dos años provocado por un tumor. Una ceremonia que no fue nada fúnebre, una gran fiesta en la que participaron cerca de mil personas que llenaron la iglesia cantando y aplaudiendo desde la entrada del féretro hasta su salida.

La de Chiara es una historia extraordinaria que se ha difundido por la red, tanto que el video en Youtube que reproducimos abajo ha sumado decenas de miles de visionados en apenas unos días.


Esta joven romana de solo 28 años, bella, luminosa, con la sonrisa siempre en los labios, murió por retrasar el tratamiento que habría podido salvarla, con tal de llevar a término el embarazo de Francesco, un niño deseado desde el primer momento de su matrimonio con Enrico.

Dos embarazos fallidos... y llegó Francesco
No era el primer embarazo de Chiara. Los dos anteriores acabaron con la muerte de los niños a las pocas horas de nacer. A ambos se les habían detectado graves malformaciones desde las primeras ecografías.

Sufrimientos, traumas, sentimiento de desánimo... pero Chiara y Enrico nunca se cerraron a la vida, con lo que tras algún tiempo llegó otro embarazo: Francesco. Esta vez las ecografías confirmaban la buen salud del niño. Sin embargo al quinto mes a Chiara los médicos le diagnosticaron una lesión de la lengua que tras una primera intervención se confirmó como la peor de las hipótesis: un carcinoma.

Desde entonces, una dura lucha. Chiara y su marido, sin embargo, no perdieron la fe y “aliándose” con Dios decidieron una vez más decir sí a la vida. Chiara defendió a Francesco sin pensárselo dos veces y corriendo un grave riesgo, retrasó su tratamiento para llevar adelante la maternidad. Sólo tras el parto la joven pudo someterse a una nueva intervención quirúrgica más radical y luego a los sucesivos ciclos de quimio y radioterapia.

La mujer venció al dragón
Francesco nació sano y guapo el 30 de mayo de 2011; pero Chiara, consumida hasta perder incluso la vista del ojo derecho, pasado un año no lo superó. El miércoles pasado, hacia mediodía, rodeada de parientes y amigos, acabó la batalla contra el “dragón” que la perseguía, como ella definía el tumor, en referencia a la lectura del Apocalipsis.

Como, sin embargo, se lee en la misma lectura -elegida no por casualidad para la ceremonia fúnebre- una mujer ha vencido al dragón. Chiara, en efecto, habrá perdido su combate terreno pero ha ganado la vida eterna y ha dado a todos un verdadero testimonio de santidad.

“Una segunda Gianna Beretta Molla”, la definió el cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini, que quiso rendir homenaje con su presencia a Chiara, a la que había conocido hace unos meses junto a Enrico.

“La vida es como un bordado del que vemos el revés, la parte desordenada y llena de hilos –dijo el purpurado-, pero de vez en cuando la fe nos permite ver un borde de la parte derecha”. Es el caso de Chiara, según el cardenal: “Una gran lección de vida, una luz, fruto de un maravilloso designio divino que se nos escapa, pero que existe”.

“Yo no sé lo que Dios ha preparado para nosotros a través de este mujer –añadió-, pero es seguramente algo que no podemos perder; por ello recojamos esta herencia que nos recuerda dar el justo valor a cada pequeño o gran gesto cotidiano”.

Murió serena y feliz
“Esta mañana estamos viendo lo que hace dos mil años vivió el centurión, cuando viendo morir a Jesús dijo: Este era verdaderamente el hijo de Dios”, dijo en su homilía fray Vito, joven franciscano, conocido en Asís, que asistió espiritualmente a Chiara y a su familia en el último periodo. “La muerte de Chiara ha sido el cumplimiento de una plegaria”, añadió. La joven, contó el fraile, “tras el diagnóstico médico del 4 de abril que la declaraba enferma terminal, pidió un milagro: pero no la curación, sino la paz para vivir estos momentos de enfermedad y sufrimiento, tanto ella como las personas más cercanas”.

“Y nosotros –dijo fray Vito visiblemente emocionado- hemos visto morir a una mujer no sólo serena sino feliz”. Una mujer que vivió gastando su vida por amor a los otros, llegando a confiar a Enrico: “Quizá en el fondo no quiero la curación. Un marido feliz y un niño sereno sin su mamá son un testimonio más grande que una mujer que ha superado la enfermedad. Un testimonio que podría salvar a tantas personas...”.

A esta fe Chiara llegó poco a poco, precisó fray Vito, “siguiendo la regla asumida en Asís por los franciscanos que tanto amaba: pequeños pasos posibles”. Un modo, explicó, “para afrontar el miedo del pasado y del futuro frente a los grandes eventos, y que enseña a empezar por las cosas pequeñas. Nosotros no podemos transformar el agua en vino, pero sí empezar a llenar las tinajas. Chiara creía en esto y esto la ayudó a vivir una buena vida y por tanto una buena muerte, paso a paso”.

Todos los asistentes se llevaron de la iglesia una plantita –por voluntad de Chiara, que no quería flores en su funeral sino que cada uno recibiera un regalo- y en el corazón un “pedacito” de este testimonio, orando y pidiendo la gracia a esta joven mujer a la que quizá un día llamarán beata Chiara Corbella.